martes, 26 de enero de 2010

La obstinación de la poesía


Para quienes creen que la poesía no pasa por uno de sus mejores momentos, Jacques Roubaud (junto con Queneau, miembro de la vanguardia renegada Oulipo) escribe en Le Monde de enero un artículo sugerente: “Obstinatión de la poésie”. Llaman la atención sus resquemores acerca de la emigración de los poetas al terreno de la novela pero, sobre todo, su temor ante el desplazamiento de lo escrito hacia lo multidisciplinario y multimedia. Fenómeno que se repite en todas partes gracias a la web, pero también a los sketches de lectura viva acompañados de audio y video. En estos –advierteRoubaud– se corre el riesgo de privilegiar lo oral en detrimento del texto poético y su escritura... Y a pesar de que algunos celebran ya el saludable regreso del poeta a sus orígenes, es decir, a la imagen del trovador y el saltimbanqui, para Roubaud se trata más bien de una regresión y una mutilación. Cito:

"Lo que he escrito es una defensa de la siguiente opinión: la poesía tiene lugar en el idioma, se hace con palabras. Sin palabras, no hay poesía. Un poema debe ser un objeto de lenguaje con cuatro dimensiones, es decir, destinado a la vez a una página, una voz, un oído y una visión interior”

No obstante, creo que en México los experimentos de Julián Herbert o Rocío Cerón muestran cosas interesantes.

1 comentario:

González Milán dijo...

La poesía, mejor dicho, los poetas, vivimos en tiempos donde la palabra se puede expandir con mayor facilidad que en otros tiempos.

El Internet es parte clave en esta revolución poética.
Yo creo que hoy la poesía vive más que nunca y se refugia ya no sólo en los cuadernos, hoy están los archivos, los Blogs, las páginas digitales, las bibliotecas digitales y por qué no, los corazones cibernéticos.

Que viva la poesía para todos los tiempos!

Abrazo.